Tu Cerebro y tu Familia

27.12.2017

Se dice que cada uno de nosotros es un universo entero, y es que esta reflexión desde el punto de vista psicológico tiene un sentido trascendental cuando de comprender la realidad de cada ser humano se trata.

Desde el punto de vista de la neurociencia las más de 100.000 millones de neuronas que construyen un innumerable número de conexiones sinápticas y flujos de torrentes químicos y eléctricos también se ven condicionadas por circunstancias de adaptación social primarias dadas principalmente en nuestra infancia. Por ejemplo aquellas personas que nacieron en zonas geográficas que tienen inclemencias climáticas, no cuentan con los mismos ¨archivos¨ neurofisiológicos de conducta que aquellas que nacieron en climas cañaverales.

Esto quiere decir que los meta impulsos a los que estamos expuestos y a los que llamamos realidad primaria o realidad cero, son un fenómeno de innumerables probabilidades que terminan por diagramar procesos de construcción mental adaptativa, recurrente y secuencial a la que las ciencias sociales la llaman carácter que no es más que una suma de hábitos que a su vez no son más que actividades repetidas tantas veces que terminan por convertirse en automáticas.

Tu familia es parte de esta realidad externa y su influencia tiene una relevancia increíble, no solo porque actuó de forma esencial cuando tu sistema operativo cerebral estaba en fase de aprendizaje extremo y sin casi indicios de los constructos sociales, sino porque además interactuaban en más del 90% de tus días como casi una realidad de enfoque único es decir no había nada para comparar o generar reflexión.

Es entonces importante comprender que este primer constructo neuronal cuenta con patrones heredados a través de conductas vistas, escuchadas y aprendidas las cuales se instalaron como programas tecnológicos primarios directamente en tu inconsciente y por tanto gobernarán en mucho la forma de ver el mundo da ahí en más.

¿Porqué es importante comprender como funcionan los patrones familiares?

Pues si relacionamos a nuestro pensamiento con un iceberg (inmensas masas de hielo polar) comprenderemos que estas tienen una característica física interesante por cuanto lo que se logra divisar de ellos fuera del agua, muchas veces no llega ni al 10% de lo que en realidad llevan dentro. Tus valores y lealtades familiares son los mismos y alimentan tu apariencia mental, espiritual y física permanentemente.

TU FAMILIA FORMA PARTE DE LA BASE DE TU PENSAMIENTO

¿Cómo puedo comprender a mi familia?

En mis entrenamientos cerebrales manejamos técnicas que permiten comprender aspectos relacionados con genogramas familiares y constructos de lealtades y valores que permiten una comprensión profunda y minuciosa de qué tipo de programas están instalados en lo más profundo de tu ser, pero para tener ya una primera idea e indicios de cómo fuiste programado, podrías responder las siguientes preguntas:

¿Qué admiro y qué no de mi familia materna?

¿Qué admiro y qué no de mi familia paterna?

¿Cuáles son los principales valores que rigieron en mi hogar y normaron las conductas y comportamientos?

¿Cuál es el lado de la familia con el que me siento más identificado y cuál es el que menos relación me reporta y porqué?

¿Cómo esto se refleja en mi actitud, conducta y comportamiento?

¿Qué me gustaría cambiar?

Si quieres mayor información sobre este filtro de realidad familiar constructa puedes contactarnos dando clic aquí.

Recuerda siempre la importancia de reconocer a tu familia que no es lo mismo que renegar inconscientemente contra ella o rendirle reconocimiento automático sin antes haber analizado uno de los campos de tu vida que es ¿de donde vengo? y saber honrar a tu padre y a tu madre de forma consciente y cortical.

Escrito por: Daniel Sánchez Paz y Miño, Director Brain Solutions®